Antes de salir de vacaciones

Realizando busquedas sobre cuestiones relacionadas con la visita del preso en la obra de Concepción Arenal, me topé con un articulo del Volumen I de los “Artículos sobre beneficencia y prisiones” que, aunque con el ropaje y la técnica narrativa de nuestra sin par escritora, es de plena actualidad.
Para aquellos que deseen el original, pueden pinchar en la siguiente dirección.

Dice así:

“Madrid empieza a despoblarse: como si un ejército conquistador le amenazase o una epidemia le invadiera, sus habitantes salen en todas direcciones. El enemigo de que huyen es el calor, y van en busca de aquellos climas afortunados

«Do en el día más sereno
no es enojoso el estío.»
Nada hay que decir a los que disfrutan de lo que legítimamente poseen, siempre que gocen con moderación, y acordándose de los que no poseen nada; siempre que cercenen un poco de lo superfluo en favor de los que no tienen lo necesario.

Aún las personas más económicas y ordenadas faltan en los viajes a las prudentes reglas que los sirven de pauta durante el año; en fruslerías, en caprichos, en expediciones, emplean sumas no despreciables, y puestos o gastar, no reparan en una moneda de oro más o menos: una especie de aturdimiento parece hacerles olvidar el valor del dinero; diríase que al dejar su casa dejan en ella los hábitos de orden y economía. ¡Ah.! ¡Que no se dejen también el corazón! ¡Que al ir a buscar la fresca sombra y las brisas del mar, se acuerden de los que respiran el aire sofocante de la caldeada buhardilla, o penetran sudando en el húmedo sótano, de donde saldrán para el hospital; para el hospital, donde los insectos torturan en verano a los pobres enfermos, y donde el calor favorece el desarrollo de las fiebres tifoideas! ¡Que al ver el pintoresco panorama, tengan presente el cuadro triste de la miseria abandonada; y al contemplar tanta variedad de objetos, no olviden la abrumadora monotonía del dolor que nadie compadece!

Ya que puestos a gastar dan tanto al regalo y al capricho, den también alguna cosa al dolor y a la compasión que por él intercede; cuando no se rehúsan nada a sí mismos, mal estaría que se lo rehusasen todo a los desdichados. Que al hacer el presupuesto de gastos de viaje, cercenen un poco, muy poco, de cada capítulo, y formen uno para los pobres. Que a todos los goces que van a tener, se añada la satisfacción de poder decir: -Mi corazón, a prueba de prosperidad, no se endurece para la desgracia; mis ojos, no deslumbrados por el placer y todavía se humedecen a la vista del dolor; lejos de negar al que tiene hambre las migas de mi festín, le hago plato, evitando a la vez su desfallecimiento y mi saciedad; no soy una criatura vil, a quien el bien deprava y hace insolente, en vez de hacerle agradecido; no pongo el egoísmo en lugar del deber; y por el uso que hago de mi fortuna, merezco tenerla, y la disfruto en paz y con satisfacción de mi conciencia.

El verano, dicen, es bueno para los pobres. Para el desvalido que carece de lo más necesario, como para el triste que no tiene consuelo no es buena ninguna hora del día ni ninguna estación del año: todas llevan su acompañamiento de amarguras y su comitiva de dolores. Además, la emigración durante el verano es mayor cada día en las grandes poblaciones, y los desvalidos se quedan sin protectores, y miles de trabajadores sin trabajo. En Madrid, sobre todo, los que se dedican a ciertos oficios sufren cruelmente con la emigración veraniega. Me quedo sin casas, dice, por ejemplo, la pobre lavandera, es decir, me quedo sin pan, y no conviene en que el verano sea bueno para los pobres.

¡Quién pudiera tener una voz que se oyera en todas partes, y un acento que conmoviera todos los corazones! ¡Quién pudiera recordar a los ricos que se van, las miserias de los pobres que se quedan! Pero aunque sea con débiles fuerzas, no dejaremos de clamar: -Favorecidos de la fortuna, no emprendáis el viaje sin hacer antes una obra de caridad. Que un triste consolado os desee buen viaje, y que su bendición os acompaño y os libre de todo mal.”

La vieja máxima de no recordar el pasado es una condena para repetirlo puede ser aplicada en las circunstancias actuales.

Sobre el patriotismo

Desde hace algún tiempo mantengo relaciones epistolares con algunos colegas de otros países. Es estimulante ponerte delante de una hoja en blanco para poder confrontarte con otros pensamientos y otras visiones del mundo.

Andábamos a vueltas con el tema de los localismos, y como la cosmovisión que de ellos se desprende puede hacernos perder oportunidades de conocimiento. En esto estábamos cuando nuestro compañero de Carolina del Norte, C. Lewistowns, nos pasó una dirección web, la del Blog llamado “Periquitos muertos” , en dónde aparecían algunas citas sobre los nacionalismos.
En el intercambio de emails yo pasé la siguiente cita de Dorado, Pedro: Concepción Arenal (1900) Concepción Arenal. Estudio biográfico. La España Moderna. Madrid. Mis compañeros me piden que la comparta tal cual.

Simplemente comentar que estas palabras las dirige Concepción Arenal1 para explicar el estado de las cárceles españolas que ella conocía tan bien.

Tal es el estado de las cárceles en España, expuesto con exactitud y con aquella verdad que no debe jamás ser atenuada, so pretexto de un falso patriotismo, puesto que nunca debe invocarse el amor de la patria, sentimiento purísimo y elevado, para justificar una mentira. No; el verdadero patriotismo proclama muy alto la verdad, que brilla como una aureola, que quema como un aguijón. La verdad no es, desgraciadamente, en nuestros días, una aureola para España. Sus honrados hijos deben hacérselo comprender para que se repare la injusticia, par que España se enrojezca al oír la voz acusadora que llega a través de los montes y de los mares, acompañada de nobles ejemplos que debía imitar. El mayor mal y la mayor ofensa que puede hacerse a un pueblo es el adularlo, y aquellos que se hallan dispuestos a sacrificarse ellos mismos en bien del propio país, crean que no deben hacer el sacrificio de la verdad ante un mal entendido interés .

Ante esto ¿qué entiendes tu por patriotismo? Simplemente pararnos a reflexionar un poco sobre nuestras visiones del mundo es un ejercicio muy sano.

Trabajos citados

  • Dorado, Pedro. 1900. Concepción Arenal. Estudio biográfico. Madrid : La España Moderna, 1900.
  • Lansky. 2008. Mas leña al mono. Periquitos Muertos. [En línea] 11 de Noviembre de 2008. [Citado el: 10 de Febrero de 2012.] http://www.lansky-al-habla.com/2008/04/ms-lea-al-mono.html.

(1) En otro momento pondré en contexto esta cita.

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