La excelencia

Sólo podremos alcanzar la excelencia a través del entrenamiento, es decir, la repetición… hasta convertirlo en hábito. “Obras son amores y no buenas razones” tal como nos dice el refrán castellano.
Debemos recordar que el liderazgo no se improvisa sino que implica el esfuerzo de la virtud y la inteligencia. El éxito depende de un esfuerzo racional y voluntario. Repetir aquello que funciona.
Desde México Miguel Angel Cornejo reflexiona también estas palabras de Aristóteles, y nos comparte el camino para lograr la excelencia: “Siembra acciones positivas en tu vida y persevera hasta convertirlas en hábito”. Nos lo explica de una forma muy sencilla en el siguiente video: mirad aquí

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